ELEMENTOS IDENTITARIOS A CONSIDERAR.
Verano e invierno; fuente de greda, de Tagua Tagua, Pomaire o Pilén, roja colonial, con color, cargada con frutos rojos, azules y negros, moras, arándanos, ciruelas, higos, frutillas.
ESTRATEGIA GRÁFICA.
Una Pascuala abuela, con un pelo voluminoso, blanco y sabio.
RELATO. LA ABUELA.
Un tributo a una Pascuala abuela, cuyo pelo cano evoca la sabiduría otorgada por el tiempo, así como la ternura, el amor por la familia y la tierra en que vivió. Nos presenta un vino de color granate profundo e intenso, con ribetes color teja colonial.
En su aroma se aprecian frutos rojos y frutos negros maduros. También aparecen frutos frescos, jugosos que se entrelazan con la potencia de la madurez de su fruta.
Es un vino equilibrado, jugoso, suave, fresco y frutal, es puro jugo de uva en boca. Perfecto para largas tardes de tertulia y gratos momentos en verano y en invierno. Es versátil, se puede beber solo sin necesidad de maridar.
COLOR.
La historia y su identidad emblemática nos acercan a un segmento muy interesante que se vincula con la historia territorial de la región de O’Higgins. La cercanía con diversos sectores productivos alfareros de la región como Pañul y su historia de proveedor de materia prima a una de las mas importantes indutrias chilenas, Lozapenco, nos provee de importantes signos visuales que pueden ser asociados a una historia cultural, patrimonial y productiva como estrategia para la viña.
El color azul empleado en esa época histórica es un elemento que casi pasa imperceptible para la historia chilena, por ello se ha pensado, al recopilar la relevancia de este tiempo donde la mesa chilena era representada por estas piezas de loza de dibujos de color azul, expresadas en el plato willow, acercar la mirada a un signo cromático representativo de ese vínculo, así como de la expresión y presencia de este color en la arquitectura y elementos decorativos que se vinculan con otros tiempos y localidades como el mediterráneo, Portugal e Italia.