Francisco Quiñónez es académico de la Universidad de O’Higgins y reconocido profesional del área audiovisual. Le hicimos una breve entrevista a raíz de un interesante documental que realizó acerca del chacolí, un delicioso vino campesino que se viene haciendo en la localidad de Doñihue hace más de 200 años.
¿Cuál crees que es el objetivo de recuperar la memoria a través de un documental como el que has hecho acerca del chacolí?
FQ: Creo que no hay solo un objetivo sino varios, entre los cuales te puedo mencionar el de motivar, testimoniar y documentar de forma audiovisual una tradición y una cultura que es identidad para todo chileno y chilena y que, lamentablemente, hoy en día es una tradición en peligro de extinción. Imagínate que sólo van quedando nueve chacoliceros en Doñihue….¡son prendas únicas para esta cultura e identidad nacional!. Este documental también es un proceso de investigación y documentación historiográfica oral que se engrandece con los rostros, imágenes y testimonios de sus mismos protagonistas.
En tu opinión, ¿Qué impacto tiene en la audiencia un documental de este tipo?
FQ: Sin lugar a dudas hay muchos. El primer impacto radica en los sentimientos, las personas que ven este documental se emocionan, disfrutan, aprenden, descubren que son parte de esta identidad ya que se reconocen dentro de esta larga historia que le da forma a su propia cultura. Además, es una forma entretenida de dejar un documento audiovisual para el presente y futuro en la memoria social de la ciudadana y ciudadano chileno.